

Para comprender una guerra civil de estas dimensiones, es necesario distinguir los antecedentes a largo plazo. Por ejemplo, el conflicto que desde hace algunas décadas sostenían el Congrreso y los presidentes. Los parlamentarios cada vez habían ido endureciendo sus medidas para que el poder ejecutivo redujera sus poderes.
Por otro lado, un importante sector empresarial relacionado con la actividad minera, venía solicitando desde hacía algún tiempo la disminución del poder presidencial. Este sector se opuso tenazmente a los anuncios hechos por Balmaceda en torno a una eventual nacionalización de las riquezas de salitre, y partcípó en la revolución en contra del presidente.
También está el hecho de que el Parlamento obligó a Balmaceda a cambiar el ministerio , y por último, se negó a aprovar la ley del presupuesto.
Al final, la armada protegió al presidente y la Marina al Parlamento.